A mí me pasó algo así, pero lo viví más como una toma de conciencia incómoda.
Empecé a notar que ciertas conversaciones me agotaban. Siempre los mismos temas, las mismas quejas, y más quejas… y yo cada vez con más ganas de hablar de otras cosas. No mejores ni peores, simplemente distintas.
Lo que más me costó fue aceptar que evolucionar no siempre es conjunto. A veces tú creces en una dirección y el grupo se queda donde estaba o crece de otra manera, no me voy a poner yo como mejor, pero no es culpa de nadie.
Eso sí, yo intenté antes hablarlo un poco, proponer planes diferentes, sacar otros temas… y ahí me di cuenta de si había margen o no.
No tengas prisa en decidir nada. Observa cómo te sientes después de quedar con ellas.
Y lo de la soledad… a veces el miedo es mayor que la realidad, al final el miedo es una puerta para crecer, en este caso conocer gente nueva, aunque se que es muy facil decirlo.
Aquí estamos para leerte.