Últimamente me estoy fijando mucho en esas cosas pequeñas que, sin ser nada espectacular, te cambian un poco el día.
Una frase que justo necesitaba leer, una conversación inesperada, una canción que aparece en el momento exacto, una mariposa, una pluma, un número repetido, una persona que vuelve a escribirte, una puerta que se cierra y al poco tiempo entiendes por qué.
Sé que muchas veces puede ser casualidad, claro. Pero también pienso que a veces la vida tiene una forma curiosa de colocarte delante pequeñas pistas. No como una respuesta mágica, sino como una señal que hay que ver e interpretar.
A mí me pasa que cuando voy muy en automático no veo nada. Voy corriendo, contestando mensajes, haciendo cosas, pensando en lo siguiente. Pero cuando paro un poco, empiezo a notar detalles que antes se me escapaban. En esas épocas que medito o que estoy más conectada pasan cosas.
Hablo de esas pequeñas coincidencias que te dejan pensando, este último año he visto plumitas por todos los sitios, pero otras cosas que siento que me traen suerte las he visto menos, como las mariquitas o los arcoiris. Una amiga me comentó el otro día que le encanta cuando ve libélulas.
¿Os pasa?
¿Tenéis alguna señal, símbolo o casualidad que os haga sentir acompañadas o que os ayude a tomar decisiones?
¿Sois de creer en estas cosas o pensáis que somos nosotras buscando sentido donde podemos?