🛍️ Low Buy: cómo comprar menos sin dejar de darte caprichos
Hay una cosa que me pasa muchísimo.
Veo algo por 4,99 € y pienso:
bah, por cinco euros…
Luego otra cosa por 7,99 €.
Otra por 3,50 €.
Una mascarilla porque estaba de oferta.
Una libreta porque era monísima.
Un organizador porque seguro que me viene fenomenal.
Y ninguna compra parece importante.
Hasta que un día miras alrededor y tienes 37 pequeñas cosas que costaban “solo” cinco euros 😂.
Por eso me está gustando bastante una tendencia que lleva tiempo dando vueltas y que en 2026 sigue muy presente:
el Low Buy.
No consiste en dejar de comprar.
Tampoco en castigarte cada vez que te das un capricho.
La idea es bastante más razonable:
comprar menos cosas que te dan igual para poder seguir comprando las que de verdad quieres.
Y esa diferencia me parece enorme.
Primero: Low Buy y No Buy no son exactamente lo mismo
Un No Buy suele ser un periodo en el que decides no comprar determinadas cosas.
Por ejemplo:
Durante tres meses no compro ropa.
Un Low Buy es más flexible.
Puedes seguir comprando, pero pones algunas reglas para evitar compras automáticas.
A mí personalmente me parece bastante más sostenible.
Porque decir:
“jamás volveré a comprar una tontería”
tiene aproximadamente las mismas posibilidades de éxito que jurar que a partir del lunes desayunarás semillas de chía mirando al amanecer.
😂
Yo quiero seguir teniendo caprichos.
Solo quiero que me gusten de verdad.
🧠 La primera pregunta que cambia bastante las compras
Antes de comprar algo pregúntate:
¿Lo quiero o quiero comprar?
Parece lo mismo.
No lo es.
Hay días en los que estamos aburridas, cansadas o dando una vuelta y simplemente nos apetece la sensación de encontrar algo.
Lo notas cuando compras una cosa y a los diez minutos ya estás buscando la siguiente.
Ahí probablemente el producto no era lo importante.
Era comprar.
Y saber detectar eso ya es bastante útil.
⏳ La regla de las 72 horas
Esta es probablemente la primera que probaría.
Cuando quieras algo que no necesitas urgentemente:
guárdalo y espera 72 horas.
No tienes que convencerte de que no lo quieres.
Simplemente:
“Si dentro de tres días sigo queriéndolo, lo vuelvo a mirar.”
Pasa algo curioso.
Hay cosas que tres días después sigues deseando muchísimo.
Perfecto.
Y otras que vuelves a ver y piensas:
¿yo quería comprar ESTO?
😂
📱 Crea una wishlist de verdad
Yo tendría una nota en el móvil llamada:
COSAS QUE QUIERO
Y pondría:
Producto:
Precio:
Fecha:
Por qué lo quiero:
Por ejemplo:
Bolso marrón
39,99 €
3 septiembre
No tengo ninguno marrón y lo usaría con casi toda mi ropa de otoño.
Eso ya obliga a pensar un poquito.
Y además aparece un efecto muy curioso:
empiezas a competir contigo misma.
Porque quizá ves otro bolso dos semanas después y piensas:
Espera, ¿me gusta más este o el anterior?
De pronto dejas de querer dos bolsos.
Quieres el bolso que más te guste.
💸 El truco de pasar TODO a precio anual
Este me encanta para suscripciones.
9,99 € parece una cosa.
119,88 € al año parece otra completamente diferente.
14,99 €/mes:
179,88 €/año.
24,99 €/mes:
299,88 €/año.
No significa automáticamente que sea caro.
Quizá Netflix te da 300 horas de entretenimiento y te parece baratísimo.
La pregunta es:
¿seguiría pagando esto si me cobraran el año entero hoy?
Ahí cambia bastante la película.
👗 El coste por uso: una cuenta facilísima que merece la pena conocer
Con ropa, zapatos, bolsos y bastantes objetos hay una cuenta muy útil:
precio ÷ veces que realmente lo utilizas
Eso se llama coste por uso o cost per wear en ropa.
Por ejemplo:
Una chaqueta de 120 € que utilizas 100 veces:
1,20 € por uso.
Un top de fiesta de 25 € que te pones una vez:
25 € por uso.
La prenda barata terminó siendo muchísimo más cara por uso.
Esta fórmula se está utilizando mucho en consumo y planificación de armario, pero tiene una trampa importante: somos bastante optimistas calculando cuánto utilizaremos algo. Por eso funciona mejor comparándolo con prendas parecidas que YA tenemos, no con nuestra versión imaginaria del futuro.
Y aquí viene mi pregunta favorita:
¿Tengo ya algo que haga prácticamente lo mismo?
Antes de comprar otra crema:
¿tienes alguna abierta?
Antes de otra camisa blanca:
¿cuántas camisas blancas tienes?
Antes de otro organizador:
¿tienes algún cajón lleno de organizadores que todavía no has organizado?
😂
Esto parece una tontería pero es probablemente uno de los mayores agujeros de dinero pequeño.
Comprar duplicados porque no recordamos lo que tenemos.
🧴 La regla de “terminar uno antes de comprar otro”
Especialmente para:
- champús
- mascarillas
- maquillaje
- perfumes
- cremas
- productos de limpieza
- velas
- material de papelería
Si ya hay uno abierto:
primero termino, luego compro.
Con excepciones razonables, claro.
Si tienes un champú que te deja el pelo como un estropajo, tampoco hace falta sufrir seis meses para demostrar disciplina 😂.
🛍️ Haz una lista de tus puntos débiles
Aquí cada una tenemos los nuestros.
Puede ser:
Action.
Papelería.
Maquillaje.
Amazon a las once de la noche.
Ropa.
Plantas.
Decoración.
Ofertas.
Vinted.
Temu.
Perfumes.
Cosas para organizar la casa cuando en realidad lo que necesitamos es organizarla.
La pregunta interesante es:
¿Qué categoría compro con más facilidad sin haberlo pensado antes?
Porque probablemente ahí necesitas una regla propia.
🚨 Cuidado con esta frase: “está rebajado”
Un descuento solo te ahorra dinero si ya querías comprarlo.
Si algo costaba 50 € y ahora cuesta 30 €:
y tú no lo necesitabas,
no has ahorrado 20 €.
Has gastado 30 €.
Sé que esto duele un poquito 😂.
🧮 Haz la prueba de los 100 €
Aquí hay otra cosa que me parece útil.
Imagina que durante un mes evitas:
4 compras de 5 €
3 compras de 10 €
2 compras de 15 €
1 compra de 20 €
Son:
100 €.
Ninguna parecía importante.
Eso es precisamente lo curioso de los gastos pequeños.
Por separado hacen poquísimo ruido.
Juntos ya pagan una cena, una escapada, parte de un recibo, una inversión o algo que realmente querías.
💡 Crea un “fondo caprichos”
Esto me gusta mucho más que prohibírtelo todo.
Decide una cantidad mensual que puedas gastar tranquilamente en:
ropa, maquillaje, decoración, tonterías, hobbies...
Por ejemplo:
60 € al mes.
Y esos 60 € son tuyos.
Sin culpa.
Pero ahora ocurre algo muy interesante.
Si ves algo de 20 €, ya no piensas:
Piensas:
¿quiero gastar UN TERCIO de mi dinero para caprichos en esto?
La referencia cambia.
🔥 El truco de acumular el dinero que NO gastas
Este puede ser divertido.
Cada vez que estés a punto de hacer una compra impulsiva y finalmente decidas no hacerla:
apunta cuánto era.
Ejemplo:
5 septiembre — camiseta — 14,99 €
9 septiembre — decoración — 8 €
13 septiembre — maquillaje — 12,50 €
Al final del mes sumas.
Porque muchas veces ahorrar es invisible.
No comprar algo no produce esa satisfacción inmediata de:
“mira lo que he conseguido”.
Pero ver:
127 € que decidí no gastar
sí.
🛒 Compra para tu vida REAL
Esto tiene especial importancia con la ropa.
Hay ropa para:
nuestra vida real
y ropa para:
la mujer que imaginamos ser.
La que irá a cenas elegantes.
La que hará yoga todos los días.
La que llevará tacones.
La que tendrá doce bodas.
La que viajará cada dos semanas.
Mientras tanto nuestra verdadera vida es:
trabajo, supermercado, paseo con el perro y quedar a tomar algo 😂.
Antes de comprar ropa pregúntate:
¿Dónde me pondría esto la semana que viene?
Si puedes responder rápidamente, buena señal.
👚 La prueba de los tres conjuntos
Antes de comprar una prenda:
piensa tres conjuntos que puedas hacer AHORA con cosas que ya tienes.
No con otras prendas que también tendrás que comprar.
Con tu armario actual.
Si tienes que comprar pantalón + zapatos + sujetador + chaqueta para conseguir usar esa camiseta barata...
quizá la camiseta ya no es tan barata.
🏠 Lo mismo vale para decoración
Antes de comprar algo para casa:
¿sé exactamente dónde va?
Esto evita muchísimo:
“qué bonito, ya le buscaré sitio”.
Porque muchas veces ya le buscaré sitio significa:
irá cambiando de mesa durante seis meses hasta terminar dentro de un armario.
😂
📦 La regla de una cosa entra, otra sale
No me gusta aplicada obsesivamente.
Pero para algunas categorías funciona genial:
Zapatos.
Bolsos.
Abrigos.
Tazas.
Libros si tienes problemas de espacio.
Productos acumulados.
Entra uno.
Revisas si existe otro que ya no utilizas.
No necesariamente tienes que tirarlo.
Puedes:
- venderlo
- regalarlo
- donarlo
🧾 Revisa tus cinco últimas compras impulsivas
Este ejercicio puede decirte más que cualquier gurú financiero.
Busca cinco cosas que compraste sin planear.
Y pregúntate:
¿La volvería a comprar hoy?
Sí.
No.
Quizá.
Después:
¿qué me hizo comprarla?
Precio.
Oferta.
TikTok.
Aburrimiento.
La vi en otra persona.
Pensaba que se agotaría.
Estaba triste.
“Por si acaso”.
Empiezan a aparecer patrones.
😈 La urgencia artificial
Quedan 2.
Últimas unidades.
Oferta termina en 03:17:42.
Alguien de Guadalajara acaba de comprarlo.
18 personas están mirando este producto.
😂
Todo eso intenta que dejes de pensar y decidas ahora.
Mi regla sería sencilla:
cuanto más prisa intenten meterme, más despacio decido.
📲 Y sí: dejar de seguir cuentas también puede ahorrar dinero
Hay perfiles que inspiran.
Otros prácticamente convierten tu móvil en un centro comercial abierto 24 horas.
Si cada vez que ves una cuenta terminas queriendo:
una crema,
un bolso,
un vestido,
una agenda,
una lámpara,
una sandwichera...
quizá el problema no es tu fuerza de voluntad.
Es que estás viendo estímulos de compra continuamente.
Silenciar también existe.
💎 Pero comprar barato NO es necesariamente comprar mal
Esta parte para mí es importante.
Low Buy tampoco significa:
“a partir de ahora solo compraré una camisa italiana de lino de 300 € cada cinco años”.
😂
Puedes comprar algo de Action por 2 € y utilizarlo muchísimo.
Y puedes comprarte algo carísimo que termine criando polvo.
El objetivo no es:
comprar caro.
Es:
comprar con intención.
🎁 ¿Y los caprichos?
LOS QUIERO.
😂
Una vida perfectamente optimizada donde cada euro produce rendimiento financiero me parece insoportable.
Si ves una taza absurda de 4 € que te hace feliz cada mañana:
fantástico.
Si llevas seis meses queriendo un perfume:
cómpratelo cuando puedas.
Si te encantan las libretas aunque ya tengas otra:
pues quizá ese sea simplemente tu pequeño vicio.
La cuestión es distinguir entre:
“esto me encanta”
y:
“estaba ahí”.
🧠 Mi filtro CAP antes de comprar algo
Este es el que guardaría en el móvil:
1. ¿Lo compraría si no estuviera rebajado?
2. ¿Tengo algo parecido?
3. ¿Sé exactamente cuándo/dónde lo voy a utilizar?
4. ¿Lo sigo queriendo después de 72 horas?
5. ¿Preferiría tener esto o guardar el dinero para algo que quiero más?
Si después de esas cinco preguntas sigues queriéndolo:
disfrútalo.
Sin juicio.
🍂 RETO LOW BUY CAP — 30 DÍAS
Quiero proponeros algo.
Durante 30 días:
1. Nada de compras inmediatas que no sean necesarias.
Todo pasa por la wishlist.
2. Esperamos 72 horas.
3. Terminamos productos abiertos antes de comprar reemplazo.
4. Miramos primero lo que ya tenemos.
5. Apuntamos las compras que decidimos NO hacer.
Y al terminar el mes:
sumamos cuánto dinero se quedó con nosotras.
No cuánto "habríamos ahorrado" con descuentos.
Dinero que literalmente no salió de nuestra cuenta.
✍️ PLANTILLA PARA PARTICIPAR
Copiad esto abajo:
Mi punto débil comprando:
→
La categoría en la que quiero gastar menos:
→
Algo para lo que sí quiero ahorrar:
→
Presupuesto para caprichos este mes:
→
Compras evitadas:
→
Total que no gasté:
→
Y quiero probar una cosa con este hilo.
Cada vez que os entren ganas de comprar algo que dudéis, traedlo aquí.
Foto, enlace, precio, lo que sea.
Y entre todas hacemos la pregunta:
¿lo comprarías de verdad o te ha pillado en cinco minutos de debilidad? 😂
Que esto tampoco va de convertirnos en monjas del consumo.
Va de conseguir que al mirar lo que tenemos pensemos:
“me encanta haber gastado mi dinero en esto”.
Y no:
“¿por qué narices compré yo esto?”
💜